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Jorge y Mabel desean alcanzar la santidad juntos

A lo largo de la historia del cristianismo ha habido ejemplos de matrimonios que lograron ser santos juntos. Hace poco, Luis Martin y Celia Guérin, padres de Santa Teresa de Lisieux, fueron reconocidos santos por el Papa Francisco.

Es el primer matrimonio canonizado en la misma ceremonia y ambos santos nombrados el mismo día, ya que no se podía concebir el uno sin el otro.

Así como ellos existen matrimonios que luchan diariamente, demostrando a la sociedad que sí existe la posibilidad de vivir cristianamente en comunión entre un hombre, una mujer y Dios.

Tal es el caso de Jorge Ayala y Mabel Rodríguez, quienes se conocieron aproximadamente hace 25 años en la Basílica Menor Don Bosco, cuando ambos siendo muy jóvenes ofrecían su apoyo a la parroquia como lectores, ministros extraordinarios de la comunión y agentes de pastoral de evangelización.

Desde estas experiencias juveniles ambos descubrieron la posibilidad de alcanzar la santidad en lo cotidiano.

“Desde el espíritu de familia que Don Bosco instituyó en su congregación y que hemos heredado, el matrimonio y la familia se han convertido para nosotros en el centro de nuestra primera evangelización, donde hemos aprendido a amar, a ser desprendidos y solidarios” afirma Jorge, quien también sirve a la Iglesia desde la Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis de Panamá.

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