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Jóvenes, ¿cómo permanecer en la Iglesia sin desfallecer?

Luego de la Jornada Mundial de Juventud (JMJ), celebrada en Panamá en enero del 2019, la participación de la juventud ha bajado en diversas parroquias, y hasta los movimientos han perdido integrantes. ¿Qué esta sucediendo? ¿A qué se debe esta baja? ¿Qué esta motivando a los jóvenes a dejar los grupos juveniles?

Gabriel Segura es un joven de 23 años, quien reside en Torrijos Carter, y explica que “algunos toman la decisión de abandonar los grupos por diversas razones, entre ellas, las desilusiones, el cansancio por tanto trabajo, o simplemente porque llegaron a una etapa de su vida en la que anhelan cosas distintas a las que ofrece el grupo donde participan”. Destaca el padre José “Popito” Quezada, párroco en la Iglesia San Pablo Apóstol, que la exp riencia del encuentro humano que vive una pareja de jóvenes inicia en una atracción el uno por el otro, luego un proceso de conocimiento que se ejecuta con el habla (Palabra), gestos, cosas que comparten. El trato que se brindan, cómo viven y poco a poco conocen dónde viven, pero sobre todo cómo viven, sus proyectos; en fin, solo después de un largo proceso se comprometen para toda la vida, están dispuestos a formar una pequeña comunidad familiar, queriendo su felicidad y la de los demás.

Resalta el sacerdote que si acompañamos a los jóvenes para que hagan procesos más humanos ydespués opten por un estado de vida, tendremos buenos laicos, buenos discípulos de Jesús, teniéndolo como centro del servicio que realizan en la comunidad parroquial. En otras palabras, sin procesos NO iremos muy lejos.

Heleodoro Valdes González, quien pertenece al equipo de coordinadores de la parroquia San Francisco Javier, en la zona 21 del corregimiento 24 de Diciembre, comenta que el joven debe ser guiado por líderes que vivan un encuentro y una experiencia de gozo abierto con Jesucristo, que genere en ellos un sentido de pertenencia con su parroquia.

Entre tanto, Josua Lucero quien pertenece al Movimiento Juvenil Mercedario de la parroquia Nuestra Señora de Fátima en El Chorrillo, asegura que desde que pasó la JMJ 2019, se ha dado una pequeña debacle en los grupos juveniles debido a que no hay ese fervor y animación que hubo previo y durante esta actividad.

“Hace falta mayor animación, que los temas en las reuniones sean más atractivos y propios para los jóvenes, para que los animen en el conocimiento de Jesucristo. La Iglesia debe incluir a los jóvenes, para que sean parte de la vida parroquial”, dijo Lucero.

Pedro González, coordinador del grupo juvenil Don Bosco, asegura que se requiere un estudio actual para saber por qué los jóvenes dejan de participar en los grupos juveniles. Este estudio debe ofrecer la formación y recreación donde el joven aprenda, viva su momento e interactúe con los demás.

La juventud siempre va tener un espacio dentro de la Iglesia. El trabajo pastoral que se requiere es de fortalecimiento y de acompañamiento para que haya el debido relevo generacional y siempre existan alternativas para quienes son parte de los movimientos juveniles.

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