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“Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos”

Tal como lo dice el papa Francisco en su mensaje para la 92 Jornada Mundial de las Misiones “las Obras Misionales Pontificias nacieron de corazones jóvenes, con la finalidad de animar el anuncio del Evangelio a todas las gentes, contribuyendo al crecimiento cultural y humano de tantos sedientos de Verdad”.

Con el lema “Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos”, Francisco asegura que la participación de los chicos se convierte en apoyo y esperanza para quien está cerca de la meta de su camino. Expresa que la convivencia entre los fieles de distintas edades, construye puentes intergeneracionales, en los cuales la fe en Dios y el amor al prójimo constituyen factores de unión profunda.

El sacerdote Samuel Álvarez, director nacional de las OMP asegura que la Iglesia en Panamá tiene puestas sus esperanzas en los jóvenes, “creemos en sus capacidades creativas y en la voluntad que han demostrado trabajando desde sus parroquias, movimientos, con acciones concretas para llevar la Palabra y para prepararse como anfitriones de la Jornada Mundial de la Juventud”.

Álvarez explica que el Día del Domund, la Iglesia ora muy especialmente por las misiones y rea-liza en todo el mundo la Colecta especial, que luego se suman a un Fondo Universal de Solidaridad, para dar vida a un programa de ayuda para hospitales, hogares de ancianos y personas con discapacidad, comedores, escuelas y demás obras sociales que se hayan presentado por medio de proyectos al Consejo Superior de la OMP en la Santa Sede.

“Nadie es tan pobre que no pueda dar de lo que tiene, y antes incluso lo que es”. El padre Samuel repite la exhortación para hacer un llamado a los párrocos para apostar al corazón generoso de los fieles.

En la OMP Panamá, son conscientes de que todas la diócesis están avocadas al trabajo y aportan para la JMJ; sin embargo las misiones no pueden parar, establecieron una meta; con la esperanza de que podrán reunir 48 mil dólares, gracias a la generosidad de todos los panameños.

Como Jeremías

Edgar Morán es un joven de la parroquia San Antonio de Padua de Tocumen, que desde hace seis meses asumió la responsabilidad de ser Secretario Arquidiocesano de Infancia Misionera.

Asegura que desde pequeño su madre le llevaba al templo, como ella también fue misionera en su juventud le motivó para que fuera parte de este apostolado infantil.

Edgar dice confiado, que des-de entonces ha podido formar-se, crecer y compartir con her-manos que también tienen esa necesidad de dar a conocer a Jesucristo, “he podido estar con niños, jóvenes con carencias materiales y espirituales” reiteró.

“Cuando acepté este compromiso, recordé el pasaje bíblico en el que Jeremías sintió miedo y se opuso al llamado que Dios le hacía, indicándole que era muy joven y que además, era tartamudo y el Señor le contestó: No digas que eres demasiado joven, porque tú irás adonde yo te envíe y dirás todo lo que yo te ordene”

Este chico manifiesta con mucha seguridad que Dios le capacita, para él es normal que un joven sienta miedos ante un reto, pero todo fluye cuando se abandona en las manos de Jesús.

“En este trabajo que hago como voluntario he podido también comprobar cómo la providencia divina se manifiesta a diario. “Es asombroso como Él de arriba me paga”, dijo.

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