Colón – Kuna YalaDiócesis

Juventud colonense se congrega y da testimonio del Cristo Vivo

El Colegio La Salle de Margarita realizó la Pascua Juvenil con la participación de más de 300 jóvenes de diferentes colegios católicos de la provincia de Colón, así como de grupos juveniles  que se dieron cita para esta actividad que lleva ya casi 20 años de realizarse.

En esta ocasión estuvo organizada por los estudiantes graduandos de la promoción Elite Exelcius, quienes llevaron acabo una dramatización de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesús.

Apoyaron este evento ministerios de música como Melodías de Amor y Kenia Moreno y su grupo; se llevaron a cabo confesiones y prédicas por el padre Teófilo Rodríguez de la Fraternidad de la Divina Misericordia,  y el laico Lucas Cortéz también perteneciente a esta fraternidad. El lema de esta pascua juvenil fue “Mira mis manos y únete a mí… cuento contigo”. Se realizaron además dinámicas para com-penetrar a los jóvenes y vivir con el corazón este tiempo pascual.

Los jóvenes vivieron cada instante de la pascua, cantaron, oraron y vivieron esta actividad con fe y esperanza. Profesores, padres de familia, y hasta  ex alumnos dan testimonio de que cada pascua juvenil deja una mezcla de sentimientos en cada uno de los que asisten. Y es que ver a estos jóvenes entregando su tiempo, su vida,  da esperanza a la iglesia.

Jackeline González estuvo presente y para ella fue una experiencia diferente en la que hubo momentos para todo.  “El compartir con todas las personas que asistieron a pesar de que la mayoría no se conocía fue especial;  todos reíamos y bailábamos alabando a Dios, además hubo momentos de reflexión que me hicieron darme cuenta que Dios me hace falta más de lo que pensaba”, señaló.

Agregó que definitivamente lograron captar la atención de los jóvenes para hacerles entender que no deben tener miedo a acercarse a Dios, ya  que todos son su obra maestra y él siempre estará velando en los momentos más difíciles.

Por su parte, Elena Arias detalla que con-versando con algunos de los muchachos pudo notar que fueron ellos mismos los que organizaron todo y siente que se logra-ron los objetivos, pues la alegría y el llanto se unieron en momentos íntimos con Dios, a través de cada uno de los jóvenes.

“Soy Voluntaria Lasallista y la experiencia que he adquirido en pocos meses, sensibiliza mi actuar con y para otros. El enriquecimiento cultural, amplía la gama de cono-cimientos, pero nunca falta la presencia de Dios desde el carisma Lasallista”, destaca.

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