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La Iglesia no puede ser indiferente al drama migratorio, afirma León XIV.

La Iglesia no puede ser indiferente al drama migratorio, afirma León XIV.

El papa León XIV visitó el muelle de Arguineguín, en Canarias, donde pidió no ser indiferentes ante el drama migratorio y reafirmó la dignidad de toda persona, sin importar su origen o situación.

Por Héctor Muñoz

El papa León XIV visitó este jueves el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, uno de los principales puntos de llegada de migrantes a Europa a través de la ruta atlántica, donde reiteró el compromiso de la Iglesia con quienes se ven obligados a abandonar sus países en busca de un futuro mejor.

Ante migrantes, voluntarios, agentes pastorales y autoridades locales, el Santo Padre recordó que toda persona posee una dignidad inviolable, independientemente de su origen, nacionalidad o situación migratoria.

“La dignidad humana no tiene pasaporte”, afirmó el Pontífice, al tiempo que exhortó a la comunidad internacional a fortalecer la solidaridad y a promover políticas que protejan la vida y los derechos de quienes emprenden peligrosas travesías en busca de nuevas oportunidades.

Durante el encuentro, León XIV escuchó testimonios de personas migrantes que llegaron a las Islas Canarias tras recorrer miles de kilómetros y afrontar numerosos riesgos en el mar. También reconoció la labor de las organizaciones humanitarias, voluntarios y comunidades eclesiales que acompañan a quienes llegan a estas costas.

El Papa advirtió sobre la realidad de las redes de tráfico de personas que se aprovechan de la vulnerabilidad de miles de migrantes y pidió trabajar por soluciones que atiendan las causas profundas de la migración forzada, entre ellas la pobreza, los conflictos y la falta de oportunidades.

En un momento de especial recogimiento, el Santo Padre recordó a quienes han perdido la vida en el mar intentando alcanzar un futuro mejor. Su visita incluyó un gesto de oración por las víctimas de las rutas migratorias y por sus familias.

La visita a Canarias ha sido uno de los momentos más significativos del viaje apostólico de León XIV a España, marcado por mensajes de cercanía, fraternidad y defensa de la dignidad humana. Desde este enclave fronterizo entre África y Europa, el Papa volvió a llamar a la construcción de una cultura del encuentro que coloque a la persona en el centro y no permanezca indiferente ante el sufrimiento de los más vulnerables.