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¿Lista tu maleta para irte al Encuentro de Chitré?

Sólo faltan cuatro días para que inicie el 39° Encuentro Nacional de Renovación Juvenil de Chitré y seguramente la emoción te embarga preparando tu mochila, ultimando detalles con tus amigos de la parroquia. Vivirás una experiencia en la que se reunirán más de 9 mil jóvenes de todas partes del país y también de otras latitudes.

Quizás ya en otros años has participado,  o tal vez sea tu primera vez. Sería bueno que te preguntaras si realmente crees tener todo listo, mírate para saber qué te puede estar faltando. El objetivo es  que vivas profundamente este encuentro con Cristo.   

No desaproveches la oportunidad de gozar de las ricas bendiciones que el mismo Jesús  tiene reservadas para ti; por medio de tu fe podrás apartarte de tu diario vivir para recibir un cambio sobrenatural, pero todo depende de ti.

El sacerdote Justo Rivas de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Panamá asegura que lo que contiene la maleta del joven participante nos pudiera hablar de la intención que lleva su corazón.

Si en la maleta del muchacho sólo va el  gel o la plancha del cabello, el cargador del celular, el selfie stick,  fácilmente concluimos que este chico está un poco perdido, muy desorientado con el fin de este evento juvenil.   

En cambio, en la maleta de un joven que está centrado y preparado para vivir profundamente este encuentro en Chitré; seguramente podríamos encontrar un rosario, las Sagradas Escrituras, algún libro de devoción para orar junto con su comunidad, un cuaderno para anotar frases que le impacten de alguna prédica,  es decir, todos los implementos que le ayudarán a tener esa cercanía con Jesús y sus hermanos.

Lo cierto es que para vivir el Encuentro Nacional de Renovación Juvenil de Chitré se requiere preparación previa. Debes primero tener ganas de ir abriendo desde ya  tu mente y corazón a Dios, debes tener la conciencia y convicción de que aprenderás justamente lo que necesitas saber.

Está muy atento a los temas que compartirán cada uno de los predicadores invitados. Medita, respira y conecta tu mente con Jesús. Aprovecha estos días para pensar sobre tu vida, identifica virtudes y defectos. Observa tu entorno y reconoce el valor de cada forma de vida. Identifica a tus amigos, aquellos que aportan en tu crecimiento cristiano.

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