ActualidadDiócesisPenonomé

Monagrillos comparten primera convivencia junto a sus padres

Aproximadamente 30 monaguillos de la parroquia Catedral San Juan Bautista de Penonomé, participaron de su primera convivencia junto a sus padres, como fruto de la Navidad y el empezar un nuevo año en familia.

La actividad tuvo lugar en el centro Cristo Sembrador, con el objetivo de unir a todos los miembros de esta pastoral, compartir como hermanos y acrecentar la fraternidad de monaguillos con sus Padres y que esto los motive a servir más con alegría.

Esta jornada inció con la Eucaristía presidida por Monseñor Edgardo Cedeño M, Obispo de Penonomé, quien resaltó la importante labor y misión del monaguillo, que no sólo es ayudar al Padre, sino que sirven a Cristo y que deben ser ejemplo para otros jóvenes.

Monseñor Cedeño mencionó que ser monaguillos ayuda en la formación del joven e invitó a no ser jóvenes conformistas; sino emprendedores que busquen el amor de Dios, manifestó. Ellos recibieron un mensaje que detalla la importante laborar de cada uno de ellos y el agradecimiento por ese esfuerzo, como lo indica la carta de San Juan Pablo II: “El monaguillo ocupa un puesto privilegiado en el altar, es él quien experimenta que en cada acto litúrgico Cristo está presente, el monaguillo se presenta ante la comunidad para servir”, explicó Cedeño.

Por su parte Derek Gomes, quien es monaguillo, manifestó su alegría de estar siempre cerca de Jesús en el altar, servir al ministro consagrado y compartir con la comunidad de creyentes. «Para mí la alegría está en la unidad», servir y darnos por completo es una misión que nos llena y nos regocija como servidores del altar”, expresó Gomes.

La actividad finalizó con un rico agasajo y regalos a todos los miembros del grupo de monaguillos y el reconocimiento a los Ceremonieros por su ardua labor.

Artículo anterior

La comunión de los santos

Siguiente artículo

Ecos de la misión juvenil arquidiocesana