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Mons. José Domingo Ulloa llama a Panamá a dejarse renovar por el Espíritu Santo

Mons. José Domingo Ulloa llama a Panamá a dejarse renovar por el Espíritu Santo

Monseñor José Domingo Ulloa, recordó que Pentecostés no es solamente un acontecimiento del pasado, sino una realidad viva que continúa transformando corazones, familias y comunidades en medio de las dificultades del mundo actual.

Por Héctor Muñoz

Durante su homilía, el arzobispo destacó que la Iglesia celebra “la fiesta del Espíritu Santo, la fiesta del nacimiento de la Iglesia y la fiesta del fuego de Dios que desciende sobre la humanidad para renovarla desde dentro”.

En un ambiente marcado por la oración y la esperanza, Mons. Ulloa afirmó que el Espíritu Santo sigue actuando hoy en la vida de las personas:

“Pentecostés no es una historia lejana. El Espíritu Santo sigue descendiendo sobre la Iglesia, sigue levantando corazones cansados, sosteniendo familias heridas y renovando comunidades”.

“Nadie camina solo”

El arzobispo recordó que muchas personas viven actualmente momentos de cansancio, incertidumbre, tristeza o miedo, comparando esta realidad con la experiencia de los apóstoles antes de Pentecostés, cuando permanecían encerrados y paralizados por el temor.

Sin embargo, explicó que la llegada del Espíritu Santo transformó completamente sus vidas:

“Aquellos hombres temerosos se transformaron en testigos valientes hasta dar la vida por Jesús. Eso hace el Espíritu Santo”.

Mons. Ulloa insistió en que el Espíritu Santo no es “una idea abstracta”, sino Dios vivo actuando en cada creyente. Citando a san Pablo, recordó que cada bautizado es templo del Espíritu Santo y está llamado a vivir con conciencia de esa presencia divina.

Un llamado a vivir con esperanza

Uno de los momentos más fuertes de la homilía fue cuando el arzobispo aseguró que un cristiano puede enfrentar muchas debilidades, pero jamás perder la esperanza:

“El único defecto que un cristiano jamás puede tener es la desesperanza”.

En este sentido, animó a los fieles a dejar que el Espíritu Santo tome el control de sus vidas, sane heridas, fortalezca a las familias y ayude a reconstruir relaciones marcadas por la división y el dolor.

También hizo un llamado a la oración familiar, a escuchar más a Dios y menos “el ruido del mundo”, y a convertirse en instrumentos de paz y misericordia.

“Panamá necesita hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo”

El arzobispo dirigió parte de su mensaje a la realidad nacional, señalando que Panamá necesita personas comprometidas con la verdad, la fe y el bien común.

“Panamá necesita familias donde vuelva a respirarse fe y diálogo. Panamá necesita jóvenes capaces de soñar en grande. Panamá necesita servidores públicos con conciencia moral y comunicadores comprometidos con la verdad”.

Además, recordó que la Iglesia nació misionera y en salida, reiterando la importancia de anunciar el Evangelio y el amor de Dios en medio de la sociedad actual.

Un mensaje especial a los jóvenes

Mons. Ulloa también se dirigió a los jóvenes, especialmente a quienes están viviendo procesos vocacionales en el Seminario Mayor San José, invitándolos a no tener miedo de escuchar la voz de Dios.

“El mundo ofrece muchas cosas pasajeras, pero solo Cristo puede llenar verdaderamente el corazón”.

Con emoción, compartió además su experiencia personal tras 43 años de sacerdocio:

“Vale la pena entregar la vida al Señor. Vale la pena servir al Evangelio y gastar la existencia haciendo el bien”.

Reconocimiento a la escogencia de Ilia Espino

Al final de la homilía, el arzobispo destacó la reciente escogencia de Ilia Espino como nueva administradora de la Autoridad del Canal de Panamá, calificándola como un ejemplo de cómo deben realizarse los nombramientos públicos en el país.

Señaló que decisiones tomadas con base en la capacidad profesional, la experiencia y la solvencia ética fortalecen la institucionalidad y envían un mensaje esperanzador a Panamá.

“Cuando se escogen a los mejores talentos para servir al país, gana toda la nación”.

Finalmente, pidió al Espíritu Santo iluminar a quienes tienen responsabilidades públicas y sostuvo que Panamá necesita funcionarios con honestidad, valores éticos y verdadero compromiso con el bien común.