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Mujeres protagonistas de su propio rescate

Con nuevos conocimientos y emprendimientos, mujeres extranjeras buscan enfrentar la crisis económica que deja el COVID-19.

Marianne Colmenárez

“Si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate”, es el llamado del Papa Francisco a los que atienden a Migrantes y Refugiados, y eso ha hecho la Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis de Panamá.

Madres de familia decidieron aprender sobre repostería, para luego emprender y generar sus propios ingresos. Con el apoyo de la Pastoral de Movilidad Humana, de la Arquidiócesis de Panamá, 17 mujeres migrantes, en su mayoría solicitantes de asilo, recibieron certificado de finalización del curso de repostería.  

PARTICIPANTE. María Rivera, entusiasmada por la experiencia.

“Ninguna de estas participantes tiene en este momento la posibilidad de pagar un curso, todas están desempleadas. Fueron elegidas precisamente por esto, por ser cabezas de hogar, madres solteras en condiciones de vulnerabilidad, que necesitan generar recursos económicos para sostener a sus hijos”, informó Lázaro Centeno, pastelero nicaragüense y uno de los facilitadores del taller.

Se dividieron en grupos de 5 personas, para aprovechar el espacio y evitar aglomeraciones.

Empoderadas

 “Vivo en Panamá con mis dos hijos y mi madre, a quienes debo sostener a pesar de las adversidades. Me gusta la cocina, pero sé que debo aprender más. El primer dulce se me quemó, pero ya deseo saber decorar, hacer galletas para vender desde mi hogar”, afirmó Alison Rosales, participante del taller.

Por su parte, Kenia Reyes señala que la pandemia le afectó, fuertemente, a nivel económico. En estos momentos, la joven no tiene dinero para comprar los materiales. Sin embargo, asegura que para ella es momento de fortalecer sus conocimientos, empezó haciendo dulces viendo tutoriales por YouTube.

DETALLE. Instructoras: Zeila y Ana.

“Si antes era difícil conseguir un empleo, por no tener permiso laboral, imagínese ahora; siempre le dan prioridad a alguien que tenga documentos en regla. Por mi parte debo sacar adelante a mi bebé, empezaré vendiendo mis pasteles por redes sociales”.

En este primer nivel de aprendizaje, profundizaron sobre: manipulación de alimentos, salubridad de los productos, ingredientes e implementos básicos de la repostería, para luego realizar varias recetas de bizcochos. 

En sintonía

Jorge Ayala, secretario ejecutivo de la Pastoral de Movilidad Humana, señala que tal como lo expresa el Papa Francisco en su mensaje para la reciente Jornada Mundial de los Migrantes y Refugiados: “si queremos realmente promover a las personas a quienes ofrecemos asistencia, tenemos que involucrarlas y hacerlas protagonistas de su propio rescate”.

INSTRUYE A OTRAS. Todos comprometidos

La mayoría de estas mujeres solicitantes de asilo, recibieron una bolsa de alimentos durante la pandemia, gracias a las donaciones de particulares e instituciones que apoyaron en su momento.

“No podemos quedarnos solo con eso, debemos motivar espacios donde todos puedan sentirse convocados y permitir nuevas formas de fraternidad y solidaridad, es necesario enseñarles a pescar para que juntos superemos esta crisis”, dijo Ayala.

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