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Multitudinaria Cita Eucarística en la Zona Episcopal Cristo Redentor

Miles de fieles se reunieron en el gimnasio del Instituto Rubiano, en San Miguelito, para celebrar la fe en torno a Cristo Eucaristía, y bajo la protección de Santa María la Antigua.

Eduardo Soto P./Fotos Omar Montenegro

“Al recorrer la historia de nuestro caminar como Iglesia Arquidiocesana, es obligante agradecer al Señor lo que somos como Iglesia y a todos los que, con su entrega y sufrimiento, han abonado esta querida tierra panameña”. 

Con estas palabras el Arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, enmarcó su reflexión sobre los cincuenta años de la Cita Eucarística, iniciativa laical que encontró cobijo en el entonces arzobispo (1971) Monseñor Marcos Gregorio McGrath, que la impulsó y presidió durante 23 años.

ENTUSIASMO. Los fieles presentes en el gimnasio del Instituto Rubiano desbordaban alegría y camaradería.

Zona Episcopal

La Cita Eucarística también fue propicia para explicar a los fieles la nueva estructura de la Arquidiócesis, que se ha divido en zonas para una más eficiente labor pastoral, y un acercamientos real con las comunidades.

Monseñor Ulloa subrayó: «queriendo ser fiel al espíritu del Concilio y de Aparecida, hemos creado las diversas Zonas Episcopales».

Aprovechó para presentar a esta Zona Episcopal Cristo Redentor la nueva estructura y sus responsables: El Rvdo. P. Juan Sandoval González como Delegado Episcopal, y a los Párrocos coordinadores de las dos Vicarias de esta Zona: La Vicaría Cristo Redentor P. José Brutúa, y la Vicaria Santa Cruz, P. Rolando Aparicio.

«La razón de ser de estas estructuras es manifestar la conveniencia de una mejor organización, la necesidad de incrementar la comunión eclesial y la urgencia de una pastoral renovada, que permita descentralizar los distintos servicios de nuestra Arquidiócesis», agregó.

MULTITUD. Cumpliendo todas las medidas de bioseguridad, los fieles abarrotaron el lugar.

Monseñor explicó que la Arquidiócesis abarca las Provincia de Panamá y Panamá Oeste –con una población estimada en más de 3 millones de habitantes–, y ante semejante crecimiento demográfico, «es necesario facilitar a las personas un mayor acompañamiento pastoral y espiritual, así como hacer más accesibles los servicios canónicos y administrativos que presta la Curia Metropolitana del Arzobispado».

Etapas de la nueva organización
  1. La primera etapa es la reorganización de las Vicarias y zona Pastoral.
  2. La segunda, es el establecimiento e inicio del funcionamiento de la Zona Pastoral.
  3. La tercera es el establecimiento de los Consejos Pastorales y Económicos en todas la Parroquias

Funciones de los Delegados Episcopales

Además de la Zona Episcopal Cristo Redentor, monseñor Ulloa también creó tres zonas adicionales: San Francisco de Paula, en la provincia de Panamá Oeste; Santa María la Antigua, en Panamá Centro; y Nuestra Señora del Carmen en el sector Este de la capital.

El Arzobispo enumeró las siguientes funciones del Delegado Episcopal:

  • Estrecho colaborador del Obispo diocesano en el cuidado pastoral de los fieles y diligente “hermano mayor” de los sacerdotes de la Zona Pastoral, sobre todo si se encuentran enfermos o en situaciones difíciles.
  • Coordinar las actividades pastorales que las parroquias realizan en común.
  • Vigilar que los sacerdotes vivan de acuerdo a su propio estado y que se respete la disciplina parroquial, sobre todo litúrgica.
  • Informar sobre los asuntos más importantes a resolver o ya resueltos, sin actuar nunca contra la voluntad e intenciones del Arzobispo.
  • Colaborar activamente en la visita pastoral del Arzobispo o representarlo en casos especiales.
  • Acompañar e Impulsar, junto con los Párrocos Coordinadores, las propuestas del Plan de Pastoral Arquidiocesano. 
  • Promover la conformación y funcionamientos de los Consejos de Pastoral y Consejos económicos en cada parroquia de la Zona Pastoral. 
  • Formará el Consejo Pastoral de Zona conformada por el Párroco Coordinador, laicos, diáconos, religiosas y un representante de los jóvenes 
  • Revisar, junto al Ecónomo de la Arquidiócesis y/o el Vicario General, los libros de los sacramentos y el informe económico, cuando se den las remociones o traslados de párrocos o cuando sea necesario.
  • Impulsar, a través de los Párrocos Coordinadores, todo lo que ayuda a la vida espiritual de los presbíteros y diáconos y cuidar de su formación permanente. 
  • Procurar relaciones fraternas con todos los clérigos y de estos entre sí, especialmente entre los párrocos de su Zona Pastoral.
  • Procurar la comunión y fraternidad entre todos los consagrados, y de estos con la Arquidiócesis. Para así promover la inserción en la vida y en la pastoral Arquidiocesana, a través del Plan de Pastoral Arquidiocesano, respetando siempre su carisma y misión.
  • Visitar cuando sea necesario las parroquias y demás realidades eclesiales.
  • Sugerir, con los Párrocos Coordinadores, la creación de nuevas parroquias o cuasi parroquias.
  • Velar por que los párrocos entreguen las cuentas de sus parroquias según esta establecido en el manual de administración parroquial del Departamento de Administración de la Arquidiócesis. 

LA MADRE. Santa María la Antigua fue entronizada también en San Miguelito, como lo fue en Panamá Oeste, para que sea motor de la oración de la comunidad.

El Arzobispo también anunció que en fecha próxima se estará estableciendo una quinta zona episcopal, esta vez misionera, y que abarcará todo el Archipiélago de Las Perlas, las islas de Taboga y Contadora, además el sector de Chimán.

RETOS

Sobre el trabajo pastoral en las vicarías en San Miguelito y Chilibre, el padre Juan Sandoval explicó que desde el primer momento que se estableció una casa en estos territorios, la Iglesia fue factor aglutinante y organizador de las comunidades.

PREVIA. El Delegado Episcopal Juan Sandoval González en la transmisión especial anterior a la Cita Eucarística, en la que explicó los retos sociales y eclesiales que enfrenta esta nueva Zona.

El padre Sandoval tuvo oportunidad de conversar con los periodistas momentos antes de iniciar la Cita Eucarística, y señaló que la Iglesia siempre ha sido un elemento de unión y guía tanto en San Miguelito como en Panamá Norte, y en las nuevas circunstancias no tiene por qué ser diferente.

Toca, eso sí, señaló el presbítero, asumir el llamado del Papa Francisco a ser una Iglesia en salida, pues la acción está «allá afuera» y no en los templos.

La Bendición

La parte culminante de la Cita Eucarística fue, por supuesto, la bendición con el Santísimo a todos los asistentes.

Monseñor recorrió cada rincón del gimnasio del Colegio Rubiano con el Santísimo entre sus manos, ante la veneración y el arrobamiento de los asistentes que vieron llegar muy cerca de ellos a Jesús hecho pan sagrado.

Se había dispuesto que el Santísimo solo recorriera el pasillo central, alfombrado de rojo, pero el señor Arzobispo se salió del guión como acostumbra, y llevó la Sagrada Custodia hasta la periferia del gimnasio, donde se estableció un ambiente con pantalla gigante aparte, para quien no cupiera en el recinto.

También Monseñor Ulloa recorrió los pasillos laterales y las gradas del lugar, dando la bendición a un pueblo adorador.

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