Diócesis

Niños viven su fe desde sus casas

Betzaida Toulier U.

A nivel pastoral, las diócesis han estado respondiendo en medio de la pandemia del COVID- 19, y el acompañamiento de los niños se ha hecho con mucha creatividad.

Diócesis de Penonomé

PENONOMÉ. Estuvieron que reinventarse y elaboraron un plan de formación.

“Aún estando en casa podemos seguir con la tarea confiada a la Infancia y Adolescencia misionera de la Diócesis de Penonomé , señaló la Hna. María Luz Portillo.  

Como narra la religiosa, tuvieron que reinventarse y elaboraron cortos videos dirigidos a la formación de los niños en su fe semanalmente y tomando en cuenta en los tiempos litúrgicos.

En mayo, mes de la Virgen, los niños podrán manifestar su devoción a través de Facebook, adelantó la religiosa. 

Diócesis de David

Cuidando de estar en casa, por el bien de todos, en la Diócesis de David se acompañó a los niños utilizando las redes sociales como herramienta eficaz de evangelización. 

Ellos fueron los primeros en tener espacios virtuales para encontrarse y orar por todos.

“Desde el día 10 de marzo de 2020 y por tiempo indefinido, en la cuenta de Instagram @ajmpanama, a las 8:00 p.m. se unen a través de un Rosario de Niños en vivo”, reveló Irving Ríos Quiroz, Catequista del Movimiento Amigos de Jesús y María. 

Diócesis de Chitré

CHITRÉ. Eliab José reza el Rosario asiduamente.

También las familias han acompañado a los niños y adolescentes. En la diócesis de Chitré, un claro ejemplo es Eliab José Trejos Ureña, que desde su casa fortalece su fe con la oración diaria.

Con once años se une en familia a rezar el Rosario dedicado a la Virgen en la advocación a la Medalla Milagrosa. 

“La abuela ha influido mucho en la educación en la fe”, asegura la Hna. Angélica, quien comenta que los niños piden por todos en la familia, inclusive por sus mascotas. 

Diócesis de Colón 

El aislamiento preventivo para evitar el contagio del coronavirus ha sido una oportunidad para compartir más tiempo en familia, constata el padre Elkin Núñez. 

“Hay que ver esta situación cómo una bendición del don del tiempo y la oportunidad de volver a convertirnos en educadores primarios de nuestros hijos”. afirmó.      Testimonio de esto es la familia Grannum. “En nuestro hogar Jesús es el centro de nuestra familia, y eso lo hemos inculcado a nuestros hijos”.

Para la familia Yanis ha sido también espacio importante de diálogo con Dios, unidos en familia bajo el amparo de la Virgen de Fátima, advocación mariana.

Así es como los niños viven su fe en sus casas y orando en familia.

OPINIONES 

Harold Yanis 

“Gracias a Dios tenemos todo lo que necesitamos y oramos mucho para que Papá Dios, todo esto lo solucione. Yo les pido que oremos mucho y nos quedemos en casa”.

Orianis Grannum 

“He pasado esta cuarentena en compañía de mi familia, rezando y pidiéndole a Dios que esto se acabe, que nos cuide y nos de fe para poder seguir adelante con todo”.

Artículo anterior

Aman desde el silencio y se encomiendan a la Providencia

Siguiente artículo

Masculinidad positiva: una nueva visión