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Observadores de justicia y paz: un signo de esperanza en elecciones comarcales

Tras doce años sin elecciones para escoger a las autoridades en la Comarca Ngäbe-Buglé, en consenso el pueblo elegirá a sus caciques.

Yoel E. González N.

Desde tempranas horas de la mañana el equipo de observadores de la Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica se instaló en los principales puntos destinados por el Tribunal Electoral para las elecciones 2022, celebradas el 13 de febrero, para elegir a las nuevas autoridades tradicionales de esta región Comarcal Ngäbe-Buglé.

En las elecciones se disputaron 16 nóminas para el cargo de Cacique General, en el que resultó electa Elena Cruz Guerra, hija de Mónico Cruz, primer Cacique de la comarca.

El proceso electoral arrancó a las 8:00 a.m. fue supervisado por el Tribunal Electoral, con la observación de 45 voluntarios de la Comisión de Justicia y Paz, distribuidos en diversos centros de votación, además de otras entidades gubernamentales, desplegados en cada centro de votación.

Cacique general:
  1. Elena Cruz Guerra obtuvo el 19.96% lo que equivale a 7,820 votos a su favor.
  2. En segundo lugar quedó el candidato Alberto Montezuma Palacio con 13.83% (5,418 votos).
  3. Finalmente, Adelaida Miranda Jiménez quedó en el tercer lugar con 9.37% (3,673 votos).

Edilso Vega Castillo, observador de la diócesis de Santiago, nos comentó que para él esta oportunidad ha sido una experiencia que refuerza esa convicción personal y resaltó que, “en la medida en que los ciudadanos aprendan a formar parte de las tareas y de los eventos electorales configuran y fortalecen nuestro sistema democrático, de esta manera nuestra democracia se verá edificada”.

Vega Castillo, en cuanto al ejercicio electoral, indicó que es positivo haber realizado estas elecciones, reconocer el esfuerzo del Tribunal Electoral y de las autoridades comarcales con sus dirigentes, sin duda alguna no es una tarea fácil, queda pendiente de seguir garantizando los recursos equitativos para lograr el trabajo de impacto en las comunidades.

“Los medios de comunicación fueron los grandes ausentes en este proceso para destacar el trabajo electoral en esta región, que no fue vista por los medios de comunicación seculares como atractiva para su cobertura y desplazamiento correspondiente en sus diversas plataformas, sólo resaltan lo negativo en estas regiones”, puntualizó Vega Castillo.

Su Misión

Los observadores solo toman nota sobre el desenvolvimiento de las elecciones, más no deben emitir juicios u opiniones frente a ningún escenario. El objetivo es claro escuchar, ver, compartir más no emitir juicios, es que la presencia de ellos como su nombre lo indica es “Observar” luego se rinde un informe que la Comisión de Justicia y Paz presenta ante la Conferencia Episcopal Panameña, donde se exponen los aciertos y desaciertos de esta contienda.

OBSERVADORES. Los auditores sociales de la Iglesia Católica son testigos de la calidad del proceso. Hasta la 1 de la tarde el proceso se ha desarrollado con total normalidad.

La directora de la Comisión de Justicia y Paz, Maribel Jaén, destacó que el pueblo Ngäbe-Buglé salió a votar, no masivamente, porque hay que considerar las condiciones en que se encuentra la Comarca, pero ha sido un número importante de electores, que tuvieron la oportunidad de elegir sus nuevas autoridades.

Jaén recalcó que en este proceso electoral fue notoria la participación de una juventud aguerrida dispuesta a involucrarse en la toma de decisiones. Durante este proceso electoral, en la comarca Ngäbe Buglé, fue notable la participación tanto de las mujeres, como de los jóvenes, quienes se involucraron tanto en las mesas de votación como en la participación para asumir su derecho al voto.

Testimonios

Osman Valdés, Director Nacional de Organización Electoral del Tribunal Electoral, señaló que el proceso electoral fue normal y transparente; se notó que los ciudadanos salieron a ejercer su derecho al voto. Añadió que “es gratificante ver a los ciudadanos de la comarca salir a votar para escoger a sus autoridades y confiar en el sistema”.

Fray Anel Cedeño Rodríguez OSA, responsable de la parroquia San José, en Tolé, destacó que el papel de la Iglesia Católica en este proceso electoral ha sido garantizar que las elecciones se realicen bien, que haya orden y que se respeten los derechos de los habitantes de esta comarca.

INFLUENCIA. También hay vinculaciones de algunos actores en la comarca con los intereses mineros.

César Bernal, vicepresidente de la Comisión Electoral, afirmó que la juventud se ha organizado, incluyendo estudiantes universitarios, para que se desarrolle este proceso electoral, porque esperan desde hace 12 años la renovación de las autoridades, con las cuales puedan coordinar proyectos a futuro.

Gamaniel Javilla Reyes, residente en la comunidad de Llano Ñopo, del corregimiento de Roca, distrito de Muná en la comarca Ngäbe Buglé, resaltó el derecho que todos los indígenas tuvieron en estas elecciones, siente que el papel que todos los jóvenes tienen es de garante y transparencia que debe existir en las elecciones, de esta manera se devuelve a la comarca la gobernabilidad y sobre todo el derecho como Ngäbe de elegir sus autoridades.

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