Actualidad

Panamá tendrá su Ruta de Fe

Panamá pasará de ser un país que no figuraba en la ruta turística de fe, a ser receptor y destino de una de las movilizaciones religiosas más grandes de esta generación en 2019: la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Ni las olimpiadas ni los mundiales de fútbol congregan a tantos visitantes.
La Iglesia Católica lo sabe, y en su camino de preparación para la acogida de miles de peregrinos, celebró el Primer Congreso Latinoamericano de Pastoral de Turismo, del 25 al 29 de septiembre, con el lema “Turismo, peregrinación y desarrollo sostenible”. En la actividad participaron obispos de la Santa Sede y de Latinoamérica, miembros de la Pastoral de Turismo, así como representantes de agencias y secretarías de turismo de diversos países.
Y si se habla de turismo religioso, la palabra clave es acogida. Los jóvenes llegarán a Panamá a compartir, y para ello, hay que acogerlos como al mismo Cristo, con los brazos abiertos y con ternura, pidió monseñor Francisco Froján Madero, de la Secretaría de Estado del Vaticano, encargado de Centroamérica. “Abran las puertas de sus casas, pero principalmente sus corazones, resaltó.
Al respecto, ya se ha pronunciado el papa Francisco cuando manifestó que la finalidad de la pastoral de Turismo es promover la acogida y el acompañamiento de la persona humana, dar testimonio de la fe. Él invita a abrir los corazones porque no hay peor turista que el que no sabe agradecer a Dios y peor migrante que el que no sabe caminar con Cristo. Nadie debe sentirse extraño para el mundo.

Turismo religioso y JMJ
Según monseñor Froján, la JMJ, más que un reto, representa una inversión, y será el posicionamiento de Panamá como destino, a la vez que dará un fuerte impulso al comercio y la industria del país.
“La JMJ será la mejor inversión turística de Panamá. Bien gestionado, este turismo religioso sostenible dará frutos económicos que pueden ayudar a bajar los índices de pobreza del país. Todos los medios del mundo estarán aquí. Nunca había visto tanta posibilidad de exaltar el turismo religioso”, destacó.
Por su parte, el padre Gaetano Giovanni Biallo, encargado del Centro Pastoral Opera Romana Pellegrinagge y quien expuso sobre la evangelización y el turismo religioso, ponderó el turismo rural. Él visitó la comunidad de Quebrada Ancha, ubicada en el parque nacional Chagres, que ha hecho de la hospitalidad el centro de la vida cristiana. “Fue una peregrinación que no tuvo el sentido de ver piedras ni monumentos, sino las piedras vivas que son las comunidades cristianas. Es llevar a una persona al encuentro de Dios”, expresó.
En otro ángulo, el sacerdote Joao Chagas, responsable de la Oficina de la Juventud Dicasterio para Laicos, Familia y Vida, dio a conocer que anteriormente Panamá no estaba en el circuito turístico religioso, sin embargo, con la celebración de la JMJ sí lo estará. Por consiguiente, el turismo se fortalece y experimenta otras maneras de desarrollarlo.
Sin embargo, insistió en que la palabra que todos debemos tener en mente es “acogida” porque con esa palabra nos jugamos todo. Los peregrinos la necesitan y Panamá debe acogerlos bien.

Panamá tendrá su ruta de fe
Durante el congreso de Pastoral de Turismo, Delia Manguelis, coordinadora latinoamericana y del Caribe de Pastoral de Turismo, dio a conocer que Panamá tendrá su Ruta de Fe, un nuevo desafío pastoral que ayudará a presentar a los peregrinos el caminar de la iglesia en Panamá, tomando en cuenta que el turismo religioso busca transmitir valores, fe y esperanza.
La ruta de la Arquidiócesis de Panamá involucra las iglesias Santa Ana, La Merced, San José, la ruta Jesuítica, la basílica catedral Santa María La Antigua, nuestra patrona; entre otras.
Cada diócesis se está preparando en ese proceso. Mientras tanto, se trabaja con las universidades, los profesores y otros actores, como el Comité de los 500 años de evangelización, para que colaboren con la Pastoral de Turismo a fin de hacer el diagnóstico sobre qué debe incluirse en esta ruta.
“Tenemos 504 años de caminar de la iglesia evangelizadora en Panamá. Los laicos están muy comprometidos con el trabajo. Somos una iglesia laical”, expresó Delia Manguelis, quien agregó que desde la Pastoral de Turismo se ha hecho una red de turismo comunitario.
Asimismo, el padre Luis Fernando Florez Salgado, de la Diócesis de Santiago, informó que recibirán 20 mil jóvenes para los días en las diócesis, previos a las actividades centrales de la capital, para lo cual se propone la siguiente ruta: En La Mesa: Ruta de los Milagros; en Santiago: La ruta Los hermanos apóstoles; en Río de Jesús: las rutas La Pasión de Cristo, Mi Ranchito, La Custodia, La Gran serpiente, El árbol del paraíso, El Cabimo; En Atalaya: Ruta El Milagroso; en Montijo: Ruta costumbres y tradiciones montijanas; en Cañazas: Ruta tierra del oro; en San Francisco: Ruta El pueblo dulce y Ruta Al Natural, y en Santa Fe: Ruta En los caminos del padre Héctor Gallego.
Por otro lado, en Colón, se incluirá uno de sus grandes tesoros religiosos: el Cristo Negro de Portobelo, en cuyo honor se abrió un museo donde se conservan los vestuarios que luce durante su fiesta el 21 de octubre y en Semana Santa, además de las prendas ofrecidas por los feligreses.
Esa religiosidad que encierra la alegría del pueblo negro, tiene una particularidad que llama la atención: las penitencias que muchos realizan hasta llegar a la imagen en la iglesia de Portobelo, un santuario de peregrinación nacional.
En la diócesis de Chitré, busca ser incluido el festival del Manito ocueño, que es una muestra de turismo religioso y cultural y que se integrará a la prejornada de la JMJ.
De igual forma, el Corpus Cristi, con las alfombras de aserrín, aunque se busca fusionar más la parte litúrgica con la cultural. Para ello, se inició un proceso de capacitación. Hay, además, una oferta de la ruta de iglesias coloniales.
La Diócesis de Penonomé, por su parte, propone a ruta de Santiago Apóstol, como se llama la iglesia colonial de Natá, además del museo cultural, histórico y religioso de Penonomé y el sombrero pintao.

Estrategia de Turismo
Félix Escobar, de la Autoridad de Turismo de Panamá, explicó que el país se prepara para la logística en transporte, aeropuertos y telecomunicaciones de cara a la JMJ. Se “venderá” folklore, ecología, cultura y turismo religioso.
Informó que habrá 136 puntos para emergencias, además de planes de contingencia a los que se sumarán diversas entidades estatales.
Los peregrinos contarán con 1,320 puntos de conexión gratuita (wifi) en Panamá, Coclé, Colón y Guna Yala.
Es un trabajo arduo, que valdrá la pena si todos los panameños hacen su parte, destacó.

Artículo anterior

¡La tierra grita!

Siguiente artículo

Jóvenes consagrados a la misión