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Panorama Católico lleva 36 años evangelizando al mundo de hoy

Un 24 de febrero de 1985, un poco antes que estallara en toda su intensidad la crisis política, la arquidiócesis de panamá hizo realidad el sueño de tener un medio impreso.

Como son las cosas cuando son de Dios, Panorama Católico inició como hoja volante, impreso a dos caras.

Así, humilde, con un cura “director” muy apasionado (el padre Juan Rooney) y un mimeógrafo para hacer copias en grandes cantidades, que manejaba Gregorio Herrera, quien hacía también de reportero, dibujante, estibador y encargado de circulación.  

Panorama ya había tenido un antecedente, la hoja volante “El Lábaro”, que también servía como servicio de mensajería entre las parroquias y diócesis del país.

Así, como cualquier hoja parroquial, Panorama Católico fue tejiendo su red de contactos aquí y allá, y se instaló en la mente y el alma de los católicos arquidiocesanos hasta que el arzobispo Marcos Gregorio McGrath (q.e.p.d.) lo tomó como proyecto personal y lo relanzó como proyecto nacional.

LA SEMILLA. Monseñor Marcos Gregorio McGrath, junto al padre Juan Rooney y el periodista Luis Alberto Díaz fueron algunos de los sembradores.

En cuaresma

También como hoy, primer domingo de Cuaresma, pero de 1985, Panorama Católico vio la luz y su primera gran circulación la hizo en la fiesta del Nazareno, en Atalaya.

Ya como periódico en propiedad, impreso en una prensa fría de platos que se adquirió y todavía se mantiene como testigo mudo de esta historia en Taller Senda (la imprenta de la Arquidiócesis), Panorama empezó como un quincenario.

Visionario como era, monseñor McGrath entendió la necesidad de que la Iglesia Católica garantizara una voz independiente en un país que vivía la efervescencia política de una dictadura militar que parecía descolocarse, y que imponía censura a todos los medios de comunicación en el país.

Le iba llegando la hora a Panorama para pasar de quincenario a semanario.

La crisis

Ese mismo año –1985– estalló una crisis sin precedentes en la gestión militarista que vivía el país, y la censura recrudeció.

EDICIÓN DE HOY. Pronto estará en sus manos la nueva presentación de epaper de Panorama Católico.

Por fortuna Panorama Católico, el pequeño, el que funcionaba a pesar de la escasez, ya estaba en las calles y empezó un épico servicio a la patria dándole tribuna a plumas que no encontraron ningún otro espacio de libertad, al tiempo que abrió la posibilidad de promover la esperanza.

“Rezamos para que la comunicación social sea efectivamente constructiva. Comunicar un hecho que está dirigido a la gran masa que, al final, es la que se forma opinión y transmite su pensamiento”. Papa Francisco.

Con un pequeño cuerpo de editores y reporteros profesionales, bajo la guía de la catedrática y primera doctora en comunicación que tuvo el país, Mélida Sepúlveda, Panorama Católico llenó el vacío que los periódicos y otros medios amordazados no podían llenar.

A la par inició una labor evangelizadora que se mantiene 36 años después, gracias a los aportes de teólogos y catequistas en el país e Hispanoamérica.

Reconciliación

Esta labor de difusión de la Palabra y el Magisterio de la Iglesia adquirió mayor importancia, una vez salieron del poder los militares, pues era necesario iluminar desde la fe la realidad de un país que parecía en ruinas.

Corría 1990, y le correspondió tomar las riendas a uno de los periodistas que estuvo desde el principio en el proyecto, Luis Alberto Díaz.

Con él, Panorama Católico entró en la era del color y de la presencia en la red.

La rotación de personal, natural en toda transición política, obligó a buscar otros jóvenes ansiosos de aprender y crecer, y bajo la guía de Luis Alberto se hizo realidad.

El país, a partir de 1990, requería resurgir de las cenizas, y hacerlo desde la economía, lo social y por supuesto la política.

EQUIPO. Eunice Meneses, Eduardo Soto, Manuelita Núñez, Gregorio Herrera, Belén Lizárraga, Luis Alberto Díaz estuvieron en los primeros años del periódico.

Panorama Católico ocupó un lugar privilegiado en este período, pues se mantuvo como “voz oficial” de una Iglesia que tenía mucho que decir y que enseñar.

Veinte años después (2010), cuando ya los medios de comunicación en el país habían recuperado en plenitud su influencia y terreno, en cuanto a modernización y profesionalización, Panorama se enfrentó al reto de su propia evolución.

Vino un cambio de dirección periodística, y correspondió a Eduardo Soto (antiguo asistente de circulación de Panorama Católico en los ochenta) hacer una renovación editorial que aun continúa, esta vez en las manos de su directora Betzaida Toulier U.

Al cumplir 35 años vino la crisis del coronavirus, que a la vez que frenó el proceso, le ayudó a dar el salto definitivo hacia lo digital.

En ese momento está el periódico ahora, así, dando pasos pequeñitos, como son las cosas cuando son de Dios.

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