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“Se necesita un albergue en el Darién”

“La realidad en la zona fronteriza del Darién presenta nuevos retos ante el aumento de niños no acompañados”, reflexiona la exdirectora de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf), Jázmín Cárdenas.

Una de esas recomendaciones, es abrir un albergue de acogida exclusivo para estos casos en la Provincia del Darién, infraestructura que facilitaría el traslado y los procesos de entrevistas e investigación que se deben realizar en estos casos. 

Durante los últimos cinco años se han atendido a 200 niños no acompañados. En el 2015 (46), en el 2016 (42), en el 2017 (35), en el 2018 (43), en el 2019 van (34).

Los niños no acompañados son aquellos menores que entran al territorio panameño sin la compañía de un adulto. Según Cárdenas puede que en el camino se separen de sus padres o que en el trayecto selvático fallezcan. 

Existe un protocolo que ayuda a las autoridades a tratar cada caso, “nosotros trabajamos en un Manual de Gestión de Alojamiento Temporal en Panamá. Todo niño que llega en esta condición debe ser puesto a órdenes del Juzgado de Niñez y Adolescencia, cuyo juez nos los transfiere para que nosotros los asignemos a uno e los 57 albergues de protección que existen a nivel nacional, mientras se realiza una investigación para dar con algún familiar del menor. 

“En el Darién no hay ningún Albergue en donde podamos atender a estos niños. Hay ocasiones cuando algunos familiares los re-claman y solo el traslado del Albergue de protección al Albergue Transitorio representa un costo muy alto en logística”, explicó la exdirectora.   

Entre estos albergues se mencionan: el Hogar Malambo, Aldea S.O.S., Semillitas, Divino Niño, entre otros, destacó Cárdenas.

Los niños en esta condición no pueden ser adoptados, explicó la exdirectora del Senniaf, porque ningún niño extranjero goza de este beneficio según la ley. Indica que hay una figura que puede emplearse con estos niños, y son las familias acogentes.

La familia acogente de acuerdo a la Ley 46 del 2013, es la que brinda cuidado de forma integral, temporal y no institucional a un niño, niña o adolescente, como alternativa de convivencia familiar, asignada por la autoridad administrativa de control jurisdiccional.  

Solo en la condición de los niños apátridas (que no se le ha definido un lugar de nacimiento) se puede exigir el derecho a una nacionalidad y darle la nacionalidad panameña, y allí sí podrían aplicar a un proceso de adopción.

Hubo el caso de un niño que fue encontrado por unidades del Senafront y nunca se le determinó su nacionalidad. Se dice que su madre murió. Esto conlleva una investigación que puede durar aproximadamente un año, explicó la exfuncionaria. 

“Nosotros cumplimos con todos sus derechos al buscarle un albergue, darle alimentación, una escuela y se le tuvo que hacer toda una atención psicológica, porque el niño venía con problemas debido a la experiencia vivida en la selva y no quería hablar”, relató.

 “También iniciamos el proceso en el Tribunal Electoral y negó el registro; ONPAR también negó la condición de refugiado. Entonces fuimos al juzgado para tramitar-lo como apátrida, pues teníamos que protegerle su derecho a tener un origen. Después de su registro, solicitamos su estado de adoptabilidad”, destacó.

Interés superior del niño o la niña

Otro caso que puede darse con esto niños no acompañados es que aparezca algún familiar y que no los quiera llevar consigo, que el menor no quiera irse con el adulto. Este procedimiento también toma tiempo, porque hay que coordinar con el Ministerio de Relaciones Exteriores la documentación que certifique que es familiar del menor. 

A la vez se requiere del servicio de un traductor y hay que tomar en cuenta el interés superior del niño o la niña, es decir, determinar qué quieren ellos. A veces hasta aparecen los padres y hay que realizar todas estas diligencias para poder proceder a la integración familiar.  

 La Peñita 

De acuerdo al relato de Cárdenas, la estación La Peñita es el punto donde concurre la mayoría 

de los migrantes cuyo sueño es llegar a los Estados Unidos. Allí llegan los niños y las mujeres presentan un cuadro de deshidratación, laceraciones en la piel a causa de la picadura de insectos y requieren de una atención médica.

La atención médica que reciben es muy básica. Casi el 80% de las mujeres que llegan al refugio se presentan con dos o tres meses de embarazo, algunas han tenido que dar luz en esta Estación Transitoria.

El número de familia con niños aumenta en estos Centros de Refugio Transitorios solo en el 2019 se calcula que pisaron el suelo panameño 2 mil 228 menores.

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