ComunidadJóvenes

Ser como Jesús ante las tentaciones

Cristo se hizo un hombre en toda condición, excepto en el pecado, para poder darnos el ejemplo de cómo realmente seguirlo. 

El tentador, acercándose, le dijo: “Si Tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. SAN MATEO 4, 3-4 Una mala intención de parte del demonio disfrazada de una simple acción humana. 

Jesús nos enseñó cómo poder resistir a cualquier tentación de vanagloriarnos. Es en Dios donde encontramos nuestro sustento diario. 

Luego el diablo puso a Jesús en la parte más alta del templo, diciéndole: “Si Tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: ‘Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra’”. 

La segunda tentación se vuelca en la divinidad de Cristo en donde el demonio trata de hacerlo cambiar el orden del plan divi- no. Él sabía que Jesús amaba al Padre y podía disponer de sus ángeles para evitarse cualquier peligro. 

Él rechaza el camino fácil del triunfo humano, escogiendo la humildad y la sencillez de saberse Dios pero al mismo  tiempo hombre.

Luego lo llevó a una montaña muy alta y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras para adorarme”. A lo que Jesús respondió: “Retírate, Satanás, porque está escrito: ‘Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él solo rendirás culto’”. SAN MATEO 4, 8-10 

El demonio quiso doblegar a Jesús como hombre, sabiendo que el corazón del hombre se corrompe con facilidad al ser ambicioso con lo material. Semejante a nosotros, nos dio el ejemplo de que podemos morir a nosotros mismos y ser ca- paces de entregarnos a las necesidades de los demás. 

Artículo anterior

Sigamos el ejemplo de la hospitalidad

Siguiente artículo

Caminan la ruta del padre Moisés