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Un carisma de oración y evangelización

Todo aquel que ha visitado Chitré y asistido a los Encuentros Nacionales de Renovación Juvenil (ENRJ), seguro conocen a las Hermanas Teresianas del Espíritu Santo, religiosas que son pilares de estos encuentros.

Esta comunidad religiosa fue fundada por el padre Segundo Familiar Cano, bajo la autorización del entonces Monseñor José María Carrizo Villarreal, Obispo de esta diócesis, el 15 de octubre de 1994.

Esta comunidad de hermanas inició de manera experimental con la inquietud de tres jóvenes que el padre Familiar Cano conoció en su visitas a comunidades de esta diócesis específicamente en Las Minas, Pesé y Los Pozos. Iniciaron su vida en comunidad en una casa contigua al templo de Llano Bonito mostrando gran entusiasmo y sirvicio a la parroquia de Monagrillo y Llano Bonito.

De las tres que iniciaron dos desistieron y solo la joven María González se mantuvo y decide permanecer en la incipiente comunidad confía y ora a Dios para que enviara más obreras a sus mies, y es así fue. Con el tiempo, Dios fue respondiendo y atrayendo a más jóvenes.

En 1994 recibieron el primer Decreto de aprobación como Asociación Pública de Fieles con derecho diocesano y el día 15 de octubre, fiesta de Santa Teresa de Jesús, se oficializa bajo la autorización de su Excelencia Monseñor José María Carrizo Villarreal, Obispo de la Diócesis de Chitré, en ese momento.

La Asociación de Hermanas Teresianas del Espíritu Santo, tiene como carisma la oración y evangelización, bajo el patrocinio de Santa Teresa de Jesús y San Francisco de Asís.

La comunidad tiene actualmente 15 hermanas profesas, 2 novicias y 1 postulante. La casa madre se encuentra en la Barriada Villa Lineth en Monagrillo, su casa de Noviciado

esta en Pocrí de Los Santos.

La Superiora María González reconoce que Dios ha sido generoso en prodigar vocaciones a la vida religiosa. “Estamos presente en las parroquias: Santa Librada en Las Tablas, Catedral San Juan Bautista de Chitré, Santa Teresa de Jesús en Llano Bonito y San Miguel Arcángel en Monagrillo” reveló.

Hay todo un recorrido de formación- Primero el aspirantado que se realiza fuera del convento; el postulantado se vive en experiencia dentro del convento. El noviciado tiene una duración de dos años. El juniorado viene después de la primera profesión de votos temporales. Finalmente están las profesas. Cada proceso formativo tiene a una hermana responsable de la formación integral.

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