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Una confesión a tiempo puede cambiar el rumbo de tu vida

¿Cuándo fue el último momento de Reconciliación con Dios? ¿Siente pena solo con imaginar lo que pensará el cura cuando le cuente tantas “cosas feas”?
El papa Francisco comenta al respecto: “El tiempo apremia. Si pasó mucho tiempo, entonces no pierdas ni un día más (…) No hay que tener miedo de la confesión. Uno, cuando entra al confesionario, siente tantas cosas, incluso vergüenza. Pero después se siente libre, grande, hermoso, perdonado”.
Sobre la importancia de que el fiel siempre encuentre un confesor cuando lo necesita, el Santo Padre les dice: “Ante nosotros hay una persona desnuda, y también una persona que no sabe hablar y no sabe qué decir… con la vergüenza de ser un pecador, y tantas veces no consigue decirlo. No lo olvidemos: ante nosotros no está el pecado, sino el pecador arrepentido”.
Tal vez en este tema de fondo, hoy encuentre usted las razones para volver a Dios.

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