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¿Vivir en la comodidad o aceptar el llamado de Jesús en el desierto?

Debemos dejar a un lado la comodidad, si queremos ser verdaderos discípulos de Jesús

Maribel Ibarra

Y es que durante este tiempo de cuaresma como cristianos, se intensifica el descubrir a qué se refiere la invitación de buscar el camino de iluminación interior con Jesús, pero esto no lo lograremos si solo nos limitamos a estar en nuestra zona de confort, siendo prisioneros de mil distracciones que ponen en un hilo nuestra fe.

TODO FÁCIL. Hoy todo está al alcance de la mano. Toca revelarse contra la falta de esfuerzo para conseguir metas. (Hardik Sharma on Unsplash» data-wplink-url-error=»true»>Foto Hardik Sharma)

Si queremos ser verdaderos discípulos de Jesús, debemos dejar a un lado la comodidad, ya que nos hace apegarnos a los bienes materiales e impregna en nosotros una actitud de indiferencia y egoísmo: En la Biblia, vemos que siempre que Dios llama a una persona y la invita  a salir de la comodidad. Un ejemplo es  Abraham, el padre de la fe (Gn 12), puesto que, para escuchar a Dios, Abraham tuvo que ir al desierto. Nosotros también debemos ir al desierto, pero no necesariamente a ese lugar árido e inhóspito, sino al desierto espiritual del corazón. El propio Jesús  estuvo 40 días en el desierto, donde fue tentado tres veces, pero venció el pecado, no por su esfuerzo humano, sino por la gracia de Dios.

En definitiva, tenemos que desterrar de nosotros el pensamiento de que las cosas tienen que ser fáciles y cómodas. Hasta que no lleguemos a la prueba no podemos saber ni demostrar que nuestra fe es auténtica; por eso hoy Jesús nos llama al desierto, para que él pueda hablarnos y así logremos recibir la gracia transformante que nos cambia por dentro hacia afuera, aceptando siempre su voluntad.

¿Cuál es tu respuesta al llamado de Jesús comodidad o desierto?

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