DiócesisInicio

Votos perpetuos y ordenación sacerdotal en plena pandemia

Redacción

En la fiesta del Inmaculado Corazón de María, el pasado sábado 20 de junio el Hno. Wilmer Antonio Aguilar Bone profesó sus votos perpetuos y el Diácono Aldo Ardines fue ordenado sacerdote, ambos, religiosos de la Congregación Claretiana que tienen presencia en el Vicariato Apostólico de Darién.

El Hno. Wilmer Antonio Aguilar Bone CFM profesó sus votos perpetuos delante del Superior de la comunidad, padre Erick Fernández y en presencia del Señor Obispo del Vicariato de Darién, Monseñor Pedro Joaquín Hernández Cantarero, quien presidió la celebración y ordenó al nuevo presbítero, Aldo Ardines.

En la homilía, el Obispo destacó la figura del Santo Fundador, San Antonio María Claret que como él, sus discípulos están llamados a ser misioneros en salida, preocupados por el bien de las ovejas.

Asimismo recalcó que un misionero del Inmaculado Corazón de María debe ser un hombre que ARDE en amor por Cristo y su Iglesia, un hombre de oración y acción.

CELEBRACIÓN. Presidida por Mons. Pedro y concelebrada por sacerdotes Claretianos y diocesanos del Vicariato Apostólico de Darién.

Tras la homilía y ante una reducida representación de la comunidad claretiana y de fieles, reunida en la Catedral Nuestra Señora de Guadalupe en Metetí, el hermano Wilmer Aguilar Bone realizó la profesión de votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia como símbolo de su compromiso de por vida con Dios y sus hermanos de comunidad.

La celebración tuvo momentos emotivos y significativos, como cuando el hermano Wilmer pide a su Superior aceptar la renovación de sus votos de manera perpetua, que son el punto culmine de su etapa formativa.

Luego se realizó el rito de ordenación. Aldo Ardines hizo la promesa ante Monseñor Pedro Hernández Cantarero, y manifestó su voluntad de recibir este ministerio. Luego el obispo realizó el acto de imposición de manos, y la plegaria de ordenación del presbítero. 

El padre Aldo Ardines y el Hno. Wilmer prestarán su servicio pastoral en la zona misionera de La Palma. Se pidió a la comunidad de fieles del Vicariato de Darién sus oraciones para estos hermanos claretianos por la ardua labor que les espera.

(Nota relacionada)

Estudios y formación 

Aldo Alonso Ardines, cmf. nace en la provincia de Colón, entró a la Congregación Claretiana el 13 de enero 2009 en Managua, Nicaragua. Fue recibido por el P. Eric Fernández, cmf., quien era formador y ahora es Superior de la comunidad claretiana en el Darién. Estudió en la Universidad Centroamericana de los Jesuitas, donde sacó la licenciatura en filosofía en Nicaragua (4 años) y la licenciatura en Teología en El Salvador (4 años). Hizo sus primeros votos en Guatemala el 1 de enero del 2015. Se ordenó Diácono el 31 de agosto del 2019, en Yaviza.

Wilmer Antonio Aguilar Bone nace en la ciudad de Managua, Nicaragua. En el 2007 conoce a los Misioneros Claretianos, con quien realiza dos años de proceso vocacional, con quienes inicia su caminar formativo el 17 de enero de 2009. El 2012 termina sus estudios en Humanidades y Filosofía en la Universidad Centro Americana. En el 2014 realiza su Noviciado en la Ciudad de Guatemala, realiza sus primeros votos el 01 de enero del 2015 y se dirige a Arizona, Honduras, donde realiza su año de experiencia de misión. En el 2019 termina sus estudios teológicos en la Universidad José Simeón Caña, UCA del El Salvador. El 14 de febrero de 2020 llega a su Panamá para dirigirse a Darién. Y desde este 20 de junio es Misionero Hijo del Inmaculado Corazón de María, Misioneros Claretianos, de manera perpetua.

Artículo anterior

“LA NIÑA ANITA”

Siguiente artículo

Proceso de catecumenado posbautismal