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70 años de la reinserción Franciscana en Panamá

Fray José Olmos Cortés. O.F.M. de la P. San Antonio de Padua, Miraflores en Panamá, relata cómo comienza la historia de los frailes en nuestro istmo.

Redacción

La aventura franciscana y su andar, llegaron a Panamá en 1514, con el nombramiento de su primer obispo: Fray Juan de Quevedo O.F.M.

Todo comienza en Italia, en la patria de su fundador, San Francisco de Asís; en la provincia de San Bernardino de Siena, durante los años posteriores a la segunda guerra mundial.

Para ese entonces, la provincia de San Bernardino de Abruzzo1 tenía misioneros en el recién formado estado de Israel: Tierra Santa, en el recién iniciado régimen comunista de China, y en Egipto.

Viendo la necesidad en otras latitudes, se da la oportunidad de misionar en América, particularmente en Perú.  Para ello se formó un grupo de cuatro hermanos: Fray Edmundo De Amicis Seri -quien sería designado como guardián 2 de la misión-, fray Remigio Federicci, fray José Rotellini y fray Domenico Cecchini.

HISTORIA. Un largo recorrido con grandes frutos para la Iglesia

Comienzan a peregrinar

Para emprender la travesía, debieron viajar de la sede provincial en L’Aquila, a Roma; y de Roma en tren a Nápoles. Ese sábado 5 de agosto de 1950, se despiden de su tierra, con rumbo a Perú.

Atraviesan el caluroso canal de Panamá el 21 de agosto y llegan a El Callao, en Perú, el 28 del mismo mes. Transcurridos 7 meses en Lima, se dan cuenta, que sus deseos misioneros en Tacna no serán posibles, incluso otro intento, con destino a Paraguay. Ven una clara oportunidad en unos frailes franciscanos de la provincia de Sicilia, que de Piura vinieron a Panamá a establecer contacto con el arzobispo, Monseñor Francisco Beckmann.

Después de dichas negociaciones, los frailes sicilianos decidieron quedarse en Perú y no venir a Panamá. Es cuando el ingenio y la sagacidad de fray Edmundo dan a la misión un giro sustancial; y en diálogo con fray Bernardo Castaña recibe de él toda la documentación y las indicaciones para tomar el lugar de los frailes sicilianos.

2000. Hermanas Clarisas, que vinieron a fundar a Panamá desde El salvador.

Llegan los franciscanos

Es así como un martes 3 de abril de 1951 llega a ciudad de Panamá fray Edmundo, y referido por las hermanas Franciscanas de María Inmaculada, de las buenas condiciones de la provincia de Chiriquí; visita la provincia y el obispo le entrega Boquete, Dolega y Gualaca; estas dos últimas con antecedentes franciscanos desde la colonia (1766).

De manera que cuando llegan el 4 de junio, fray José Rotellini y fray Remigio Federicci, se les entregara Remedios y Tolé, respectivamente, literalmente todo el oriente de Chiriquí.

Pocos años después se envía un segundo grupo de misioneros: procedentes de China (expulsados por Mao Zedon), fray Benito Fedele, Epifanio Pomponio, Odorico Tartaglia; de Israel (Tierra Santa): Cándido Felicolo, Sixto Centi, Ángelo Caferra, Reginaldo Tulio; de Egipto: Ángelo Cornacchi y Gabriel Giambeardino y de Trípoli: Valerio Zugaro; y procedente de Estados Unidos, para atender el seminario menor, en el inicio de los años 70, fray Bernardo Foschini.

Los frailes asumen la parroquia de San José en David, el 17 de mayo 1954, de la cual se trasladan en 1964, ya que pasó a ser catedral, hacia la nueva parroquia: Nuestra Señora de El Carmen, donde se ubica el colegio San Francisco y antiguamente, el hogar San Antonio. En 1956 entregan las parroquias de Remedios y Tolé.

Presencia franciscana en la actualidad…
  • En Chiriquí: Parroquia nuestra Señora de El Carmen, ciudad de David y el Colegio San Francisco.
  • Parroquia San Juan Bautista de Boquete, el Colegio Pio XII; la casa de retiro (antiguo Seminario), y la “Capilla de La Natividad”.
  • En Coclé: Parroquia Nuestra señora de La Candelaria en La Pintada, y el Monasterio de La Visitación.
  • En ciudad de Panamá: Parroquia San Antonio de Padua, Miraflores.

En Panamá asumen el 4 de agosto de 1953 la parroquia de María Auxiliadora en Pueblo Nuevo, que pronto llamaron “nuestra Porciúncula”4, desde donde se atiende El Carmen de Juan Diaz y Santa Eduviges en Betania, atendida de 1956 a 1999.

De la parroquia de Pueblo Nuevo, entregada en 1996; se trasladan para la nueva Parroquia de San Antonio de Padua en Miraflores, consagrada en 1967.

Con la nueva Provincia Franciscana Nuestra Señora de Guadalupe de Centroamericana (1987), se funda la fraternidad de “Rivo Torto” que estará a cargo de la Parroquia de Nuestra Señora de La Candelaria en La Pintada; cuna del sombrero “pintao”.

Cuatro momentos importantes para destacar:
  1. De Santa María La Antigua en El Darién a Panamá La Vieja (1510-1519).
  2. De Panamá La Vieja a El Casco Viejo en el Ancón (15 de agosto de 1519 al 28 de enero de 1671).
  3. Del Casco Viejo a la Reimplantación de la Orden (21 de enero de 1673 al 28 de noviembre de 1821).
  4. Y después de 130 años, la reimplantación de la orden en Panamá (3 de abril de 1951).

El 17 septiembre del 2000 llegan a la Parroquia de La Pintada, procedentes de El Salvador, las hermanas clarisas; entre las fundadoras están las Hermanas Ma. Magdalena Rodríguez (encargada de la Fundación), Ma. Lourdes Martínez, María de los Ángeles Molina, Deysi Rosales y Rosa Rivas. A ellas, gracias por su generosidad.

El 15 de diciembre de 2018 se inauguró una de nuestras más bellas obras: La “Capilla de la Natividad” gracias al gran apoyo de doña Lelyn Altieri.

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