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Arquidiócesis de Panamá sigue comprometida con el cuidado de la casa común

La Iglesia Arquidiocesana se une a la Fundación Llena una Botella de Amor, para el manejo sostenible de los residuos plásticos y la mejora de la calidad de vida de las comunidades vulnerables, mediante una estrategia innovadora.

Adaluz Sanjur

La Fundación “Llena una Botella de Amor”, y la Arquidiócesis de Panamá, firmaron un convenio de colaboración para promover el reciclaje –específicamente de plásticos– desde las comunidades.

El proyecto será gestionado por el movimiento Laudato’ Si Panamá.

Al momento de la firma, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta expresó su complacencia en acoger este proyecto. El arzobispo invitó a la población panameña a sumarse, y dijo: “Poco a poco, entre todos, podemos transformar la realidad de nuestra casa común”.

Beneficios
  • Crea una conciencia ecológica, pues evita que los residuos, en especial los plásticos, lleguen a un vertedero, rellenos o a nuestros mares”.
  • Los plásticos son utilizados para la elaboración de parques infantiles, mobiliario urbano y viviendas en beneficio de la población.
  • Permite, además, que las empresas cumplan con los programas de responsabilidad extendida del productor para residuos de envases y empaques.

Maryorie Joudry, de la Fundación “Llena una botella de Amor”, informó que el primer paso es implementar la educación ambiental y enseñar en las comunidades la disposición correcta de los residuos sólidos, creando conciencia ecológica, ya que “de esta forma evitamos que nuestros residuos, en especial los plásticos, como son la bolsa del pan o de los condimentos, lleguen a un vertedero, rellenos o a nuestros mares”.

Por su parte, Rubén Rodríguez, del movimiento Laudato’Si Panamá, explicó que la idea de la alianza “es poder llevar adelante programas de acopio y recolección de las botellas de amor”, donde las parroquias y los feligreses jugarán un papel fundamental para el éxito de este proyecto. 

TAREA. Enseñar en las comunidades la disposición correcta de los residuos sólidos.

¿En qué consiste la botella de amor?

“El proyecto consiste en el aprovechamiento de plásticos, que son desechados en el hogar, tales como: botellas plásticas de jugos, sodas, leches y los envoltorios o empaques plásticos de productos alimenticios como arroz, menestras, sal, azúcar, pan, entre otros.

Estos empaques se deberán limpiar, secar y luego introducir en las botellas plásticas, una vez llenas se podrán llevar a las parroquias.

Las eco-botellas serán recolectadas por la fundación “Llena una Botella de Amor” y estos residuos se convertirán en una madera plástica que podrá ser utilizada para la confección de bancas escolares, muebles, incluso hasta para construir casas”.

APROVECHAR. El plástico, que hoy representa una amenaza para el planeta y su población, puede resultar ser aliada para la vida.

La contaminación con plástico

La acumulación de plásticos es la principal fuente perturba-dora en los litorales panameños. Toneladas de plástico vertidas al mar ahogan a los peces y cetáceos marinos y amenazan el futuro de Panamá. Si persiste la actual tendencia de contaminación, se estima que en 2050 los océanos del mundo tendrán más plástico que peces, convirtiéndose en un gran desafío global.

La ambientalista Raisa Banfield, ha denunciado en los medios que este país, sobre todo en el área metropolitana, posee la peor disposición de desechos, y que la mayor parte de desperdicios urbanos es descargada en ríos y costas. Se ha comprobado que el plástico tarda mucho tiempo en degradarse y, a medida que lo hace, se vuelve más pequeño, convirtiéndose en “comida” para las especies que están en el mar. El material extraño al ecosistema se acumula en el cuerpo de animales marinos, que luego son consumidos por el ser humano, expuesto a nuevos riesgos en ambientes contaminados.

Cifra escandalosa

Más del 80% de las botellas plásticas nunca llegan a reciclarse, sino que se desechan vacías y se entierran en los tiraderos de basura, lo que aumenta la contaminación. En la ciudad de Panamá se producen diariamente 3 mil 500 toneladas de basura, de las cuales el 19% son plástico. Muchos otros residuos de este material, como las botellas, van a parar a las costas, calles y campos, y solo un 5% se recicla. Entre los plásticos que están causando más daño al planeta Tierra se encuentran las botellas de plástico PET, donde viene envasada el agua que tomamos. Este plástico es irrompible, económico, liviano, impermeable, reciclable y demora hasta 450 años en degradarse.

LLAMADO. En su reciente comunicado, los obispos mostraron su preocupación por la situación que está generando la minería en el país.

Encíclica Laudato’Si

La Encíclica Laudato’Si expone los principales problemas ambientales y exige una fuerte acción sobre el cambio climático, en pro de los defensores de la eliminación gradual de las sustancias tóxicas y abraza el residuo cero. De acuerdo con la encíclica, «la Tierra, nuestro hogar, parece convertirse cada vez más en un enorme vertedero de basura», que «está íntimamente ligado a la cultura de los residuos, que afecta tanto a los seres humanos dejaron atrás cuando las cosas rápidamente se convierten en basura».

La encíclica del Papa Fran-cisco pone de relieve cómo las comunidades más vulnerables tienden a ser los más afectados por los problemas ambientales, siendo, por lo tanto, no sólo un problema ambiental, sino también una justicia social.

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