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Asesinan a sacerdote católico que dirigía orfanato y servía a indigentes

Un grupo de delincuentes en motocicletas asesinó a tiros al P. André Sylvestre, de 70 años, cuando este salía de un banco en la ciudad de Cap-Haitien, en Haití, sin llevarse el dinero del sacerdote.

Agencias de noticias católicas

El P. André Sylvestre, de 70 años, fue asesinado durante un presunto intento de robo en Haití. Se cree que el homicidio fue acometido por una de las muchas bandas de delincuentes que, desde hace meses, proliferan en el país caribeño.

El P. Sylvestre, que trabajaba en la parroquia Notre Dame de La Mercie, fue llevado a un hospital, pero no resistió y murió en la sala de operaciones el 6 de septiembre, según informa un medio local.

ALARMA. Así lucía el padre Sylvestre. La agencia de noticias Fides explicó que “los sacerdotes han sido considerados intocables durante mucho tiempo por su trabajo en favor de los pobres, pero en los últimos meses, la violencia también ha afectado a los miembros de las Iglesias”.

La agencia vaticana Fides señaló que el P. Sylvestre era muy apreciado, dirigía un orfanato y servía a personas sin hogar.

Fides informó que el lunes varias bandas criminales bloquearon algunas calles de Cap Haitien, de acuerdo a un reporte de ACIPrensa.

Los medios locales indicaron que el resurgir de la violencia se debe a que la policía abatió recientemente a Gwo Woch, número 2 de la banda Krache Dife, acusado de asesinatos, violaciones, robos e incendios. Según las autoridades, esta banda ha matado a cinco agentes de policía.

El presbítero era párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia, en la localidad de Robillard (Haití). Pero no solo eso, sino que también dirigía un orfanato en el que son acogidos varios niños a los que asistía. De este modo, la labor pastoral realizada por el P. André al servicio de los pequeños sin hogar ni familia queda interrumpida abruptamente.

Una vida entregada a Dios y a los huérfanos

El asesinato del P. André no es el primer caso de agresión contra miembros de la Iglesia en el país. El pasado abril fue secuestrado un grupo de cinco sacerdotes, dos monjas y siete laicos, hecho que pone de manifiesto la difícil situación que viene atravesando Haití desde hace años.

El reciente terremoto de 7.2 de magnitud en la escala de Richter, deterioró aún más la situación que sufrían los haitianos tras el terremoto de 2010.

Esto se junta a la pobreza que sufre el país y la crisis social y política provocada por el asesinato del presidente de Haití. Jovenel Moise, el pasado 7 de julio.

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