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Renovaron sus promesas y dieron gracias a Dios por los dones recibidos

La Catedral Basílica Santa María la Antigua reunió al clero de la Arquidiócesis de Panamá junto a su Arzobispo y la feligresía, para celebrar la misa Crismal, durante la que los presbíteros volvieron a decirle «Sí» al Señor. El centro de la celebración fue la consagración de los óleos que han de usarse para los sacramentos del bautismo, confirmación y ordenación, así como para la unción de los enfermos.

Karla Díaz/FOTOS Omar Montenegro

“Queridos hermanos sacerdotes: Redescubramos la alegría, la belleza y la grandeza de nuestra misión, y renovemos nuestras promesas sacerdotales con la confianza puesta en el Señor”, fue el llamado del Arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, a su presbíteros durante la Misa Crismal celebrada en la Catedral Basílica Santa María la Antigua, hoy martes 12 de abril.

Agradecido por la entrega de los sacerdotes, Monseñor Ulloa expresó su alegría por ver cómo a pesar de los difíciles tiempos que hemos pasado, estos servidores de Dios y de la iglesia se han mantenido firmes en su rol, entre tantas pruebas , buscando siempre la manera de llegar a los hermanos y hermanas en la misión de anunciar la Palabra de Dios.

“Este es un día para la acción de gracias a Dios por los dones recibidos, pero también de petición por la renovación espiritual y pastoral de nuestra Iglesia y de nosotros, los sacerdotes”, destacó.

PARA CONSAGRAR. El Santo Crisma es usado en el sacramentos que imprimen carácter del bautismo haciendo una cruz en la frente y así como en la confirmación. También en la ordenación de presbíteros ungiendo las manos (no de diáconos) y de obispos en la cabeza. En la dedicación de las nuevas iglesias se consagran columnas y del nuevo altar7 que tiene que ser fijo y preferentemente de piedra, también para la consagración de las campanas. La unción con el crisma representa la plena difusión de la gracia.

Extendió, además, esta gratitud a los diáconos, religiosas y colaboradores laicos cercanos en la conducción y animación de la misión pastoral de la Iglesia Arquidiocesana.

También les invitó a no esconder sus llagas, pues una Iglesia con llagas es capaz de comprender las llagas del mundo de hoy; hacerlas suyas, sufrirlas, acompañarlas y buscar sanarlas.

“Una Iglesia con llagas no se pone en el centro, no se cree perfecta, si no que pone allí al único que puede sanar todas las heridas y tiene un nombre, Jesucristo”, recalcó.

Agregó que el pueblo de Dios no espera ni necesita súper héroes, sino que espera Pastores, hombres y mujeres, consagrados que sepan tender una mano, que sepan detenerse ante el caído y al igual que Jesús ayude a salir de ese círculo de masticar la desolación que envenena el alma”.

CRISMA. La consagración es competencia exclusiva del Obispo. Dentro del rito destaca el momento cuando el Arzobispo sopla en el interior del recipiente que contiene el Crisma (crismera), como signo de la efusión del Espíritu Santo.

La bendición del santo crisma

Al llegar a uno de los momentos más significativos de la liturgia, la bendición del Crisma, Monseñor Ulloa pidió al Señor que infunda en ese Crisma la fuerza del Espíritu Santo y lo haga sacramento de la plenitud de la vida cristiana para todos los que van a ser renovados por el baño espiritual del bautismo, para que sean convertidos en templo de la presencia divina y exhalen el perfume de una vida santa.

Reiteró que el crisma no es para guardarlo, para usarlo de vez en cuando, sino para ofrecerlo a muchos, para ungir, sellar y consolar.

“Y esto nos pone ante el desafío de la misión, no solo la misión del sacerdote, sino de toda la comunidad cristiana. La Iglesia, y cada uno de nosotros en ella, ha de ser como una madre que trae a la vida nuevos hijos e hijas a la fe, que ayuda a suscitar nuevos discípulos del Señor”, enfatizó.

Junto al cuerpo presbiteral, y la asamblea que acompañó la ceremonia, renovaron sus promesas bautismales y  celebraron la Eucaristía.

Colecta a Tierra Santa

Este Viernes Santo, 15 de abril, se realizará la tradicional Colecta de Tierra Santa, por lo que Monseñor José Domingo Ulloa recordó que todos los bautizados tienen el compromiso de aportar para conservar estos santos lugares.

“En este sentido, nos hacemos eco de las palabras del Cardenal Sandri al decir que: “El gesto de la oferta, aun pequeña, pero realizada por todos, como óbolo de la viuda, permite que nuestros hermanos y hermanas en Tierra Santa puedan seguir viviendo, esperando, y ofreciendo un testimonio vivo del Verbo hecho carne en los lugares y por las calles que vivieron su presencia”, dijo

Invitó pues a los fieles a ser generosos en esta Colecta de Tierra Santa, en la que se hace necesario tener una corresponsabilidad, con quienes custodian estos sitios sagrados.

Llamado a apoyar la FETVTON

COMPROMISO. Monseñor Ulloa exhortó a todos los fieles para que apoyen a los medios de comunicación, en especial al Canal de la Misericordia, que realiza una colecta especial este fin de semana.

El Arzobispo también habló sobre las necesidades que tiene nuestro canal católico para seguir evangelizando, dando esperanza, consuelo, formando la fe y la conciencia cristiana.

Por ello se ha organizado para el próximo fin de semana, 23 y 24 de abril la gran jornada de solidaridad denominada FETVTON, con el lema “Juntos irradiamos la misericordia de Dios”.

“Hemos podido comprobar el invaluable aporte a nuestro pueblo de los medios católicos, que han sido sostenidos por hombres y mujeres, que sin miedo continuaron transmitiendo e informando a los fieles necesitados de consuelo, paz, y orientación especialmente durante estos dos años pandemia. Ahora nos corresponde ayudar a que el canal se mantenga vigente y para eso necesitamos del apoyo de cada uno de nosotros”, dijo.

“Aprovechemos la oportunidad de ser misericordiosos, y aportar a esta FETVTON. Nadie es tan pobre que no pueda dar…. Tendremos dos días para que se acerquen al canal a dar su donación o hacerlo a través de transferencia o una donación directa en los bancos” fue el llamado realizado a la feligresía.

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