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Un compromiso con el cuidado de la Casa Común en Carrasquilla

Un compromiso con el cuidado  de la Casa Común en Carrasquilla

Uno de los principales desafíos es la falta de cultura ambiental de algunos visitantes, quienes dejan basura o no recogen los desechos de sus mascotas.

Karla Díaz 

kdiaz@panoramacatolico.com

En la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, ubicada en Carrasquilla, un grupo de fieles ha asumido con responsabilidad y entusiasmo el llamado a cuidar la creación. Se trata de la Pastoral Ecológica, una iniciativa comunitaria que nació en el año 2018 y que se fortaleció con la Jornada Mundial de la Juventud 2019, promoviendo el respeto por el medio ambiente y la protección del ecosistema desde el entorno parroquial.

Este grupo trabaja activamente en la conservación de las áreas verdes de la iglesia, donde hoy es posible encontrar mariposas, colibríes; aves, como canarios y pericos, así como una gran variedad de plantas. Este espacio, lleno de vida y naturaleza, se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan paz y conexión con el entorno natural.

Promueven el respeto por el medio ambiente y la protección del ecosistema

La organización funciona de manera participativa. Sus miembros se comunican a través de un grupo de WhatsApp, donde comparten ideas, planifican actividades y distribuyen responsabilidades. Cuentan con una coordinación que se rota periódicamente, permitiendo que todos puedan aportar desde distintos roles.

Actualmente, coordina el grupo la señora Mary Carmen Boullosa, para quien es muy importante el cuidado de nuestra Casa Común, pero también lograr hacer un acto de caridad a través de las ventas de las plantitas que ellos mismos cuidan, dejando una parte del aporte a la parroquia.

“Tenemos las ventas de las plantas el último domingo de cada mes y de allí logramos los fondos para poder comprar las herramientas necesarias para realizar el trabajo en los jardines y para aportar a nuestra parroquia”, dijo.

¿Y cuál es el trabajo?

Entre sus principales acciones está el mantenimiento del jardín parroquial, la orientación a los visitantes sobre el cuidado de las plantas y la educación ambiental. Además, realizan giras ecológicas, jornadas de limpieza y actividades formativas para fomentar una conciencia ecológica en la comunidad.

Este trabajo responde al llamado del papa Francisco en su encíclica Laudato Si’, que invita a todos a cuidar la “Casa Común”.

Para Delia Sánchez, miembro de la pastoral, esta misión no solo implica proteger las plantas, sino también respetar a los animales y promover una convivencia armoniosa entre las personas y la naturaleza.

Sin embargo, enfrentan retos importantes. Uno de los principales problemas es la falta de conciencia de algunos visitantes, quienes dejan basura o no recogen los desechos de sus mascotas. Ante esto, el grupo hace un llamado a la responsabilidad ciudadana para mantener los espacios limpios, respetar las áreas verdes y adoptar buenas prácticas ambientales.

Además, la pastoral impulsa iniciativas como la preservación de especies vegetales dentro del área parroquial, incluyendo esfuerzos por rescatar y reproducir árboles significativos para la comunidad.

Más allá del cuidado físico del entorno, la Pastoral Ecológica busca educar y sensibilizar. Su objetivo es que cada persona que visite la parroquia no solo disfrute del espacio, sino que también se convierta en agente de cambio en su propio hogar y comunidad.

Así, desde un pequeño rincón de Carrasquilla, este grupo demuestra que el compromiso con el medio ambiente puede comenzar con acciones sencillas, pero constantes, inspirando a otros a cuidar el planeta como un regalo de Dios.