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ASAmblea Eclesial: proceso que todavía no termina

El coordinador del Centro de Redes y Acción Pastoral del Celam, hace un balance de la Asamblea Eclesial: “una contribución directa al camino del Sínodo sobre la Sinodalidad”.

Vatican News

“Una navegación que no se detiene, que avanza, que continúa, que, en medio de aguas muy movidas, porque estamos viviendo tiempos de cambio, produce verdaderos avances, produce posibilidades inéditas, y, sobre todo, habilita para que muchos y muchas que han estado permanentemente excluidos o no escuchados, tengan cabida, tengan espacio para participar de una manera más real, más genuina en los procesos de transformación de la Iglesia”. Así define Mauricio López su experiencia personal en la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe.

El coordinador del Centro de Redes y Acción Pastoral del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), parte de la premisa de que es algo “que todavía no termina”. Mirar hacia atrás también es importante, reconoce, pues ayuda a ver el avance en la participación de grupos excluidos y temas ignorados en experiencias anteriores. Son innegables e indudables los cambios estructurales con respecto a Aparecida, dijo López, quien afirmó, sigue “viviendo esto como parte de un gran Kairós”, que se vislumbra en la escucha transformadora.

Para López, la Asamblea ha asegurado una metodología de discernimiento que implica ir optando, perfilando, encontrando los puntos de mayor fuerza y consenso, algo inédito”, fruto del trabajo de los grupos de discernimiento que han ido perfilando el proyecto pastoral de la Iglesia en América Latina y el Caribe.

Camino sinodal

ASAMBLEA. Un proceso que no puede detenerse, pues debe ser la forma de hacer y ser Iglesia de ahora en adelante.

La Asamblea ha sido una fase y los encuentros posasamblea a nivel regional y en cada país, espera que sea oportunidad para que “cada una de las instancias participantes pueda procesar, seguir discerniendo, adaptar, identificar cuáles son aquellas llamadas prioritarias que necesitan ser respondidas, de manera más urgente, en sus realidades particulares”.

Contribución de la Asamblea

Para el coordinador del Centro de Redes y Acción Pastoral del Celam, el peligro es ver la sinodalidad como una amenaza o como una moda ideológica. Por eso, ve la contribución de esta Asamblea como “absolutamente determinante para los caminos de reforma irreversible del Papa Francisco, que trayendo la vida del Concilio Vaticano II está planteando”.

Sínodo de la Sinodalidad

IMPRENSCINDIBLE. Todos juntos: esa en la forma inevitable de caminar de ahora en adelante.

Estamos ante algo que ha generado una estructura, un proceso. Todo ello en vista del Sínodo sobre la Sinodalidad, donde según Mauricio, “nuestra contribución latinoamericana, será imprescindible en esta reforma eclesial, a la luz de proyecto del Reino, en el proceso de evangelización, y siguiendo los signos de los tiempos, para construir un mundo de más justicia e igualdad al modo de Nuestro Señor Jesús”.

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